lunes, 26 de febrero de 2018

Mi historia con la televisión 2

Cuando empecé primero de la ESO, mi situación cambió radicalmente al cambiarme de casa, por lo que compramos otra televisión, esta incluía la conexión TDT, que anteriormente no teníamos. Esto claramente afectó al uso de la televisión por mi parte, veía todas las tardes series, películas o programas que realmente no eran una necesidad.

El contenido que veía (desde mi punto de vista actual) era bastante mediocre en relación educación e interés, eran programas de risa y de doblaje al español de muy mala calidad. De aquella los anuncios eran irrelevantes para mi, los veía pero no me aportaban nada, solo me comían la cabeza sin que me diera cuenta, era como estar delante de una pared que te intenta convencer de algo.

Veía programas bastante infantiles, la verdad no se si eran muy adecuados a mi edad, por lo que seguía sin aprender nada útil. Mi reflexión actual e
s: ¿para qué la veía si no aprendía nada?. La respuesta era simple, formaba parte de un gran rebaño el cual se sienta en un sofá a ver programas supuestamente educativos que en la realidad lo único que hacen es decirte de que manera debes pensar y lo que te debe gustar en relación al sexo al que perteneces. Lo que quiero decir es que los anuncios y los dibujos animados continuamente te mostraba la imagen "ideal" de como debe de ser un chico o una chica o como debe comportarse para serlo.

Véase https://trabajosinstituto.wordpress.com/2015/06/18/canciones-y-peliculas-disney-llenas-de-violencia-de-genero/

Más tarde me mudé de nuevo, a Oviedo, a un entorno completamente distinto al anterior, para mi era un gran cambio, ya que empecé a darme cuenta de que la gente realmente puede ser distinta y que no todos somos iguales. La causa, de que pensara de una manera tan cerrada, era el lugar del que venía, una pequeña aldea en la que se conocían todos entre ellos, esto provocaba la siguiente, o te comportas como todos los demás o no formas parte del grupo. Esto me hizo reflexionar, ya que había gran relación entre la actitud que tenían los personajes de programas televisivos infantiles y la actitud de la de las personas de mi alrededor. Por eso al venir a Oviedo me interesaba bastante conocer a los distintos tipos de gente que había, ya que me parecía algo totalmente novedoso, lo que provocó que poco a poco me empezara a desinteresar completamente de la televisión y me empecé a centrar en la música. Esa fue la época en la que lo único que veía en la televisión eran programas sueltos de vez en cuando para dormir o matar el aburrimiento.

Tampoco quiero decir que solo había programas malos, obviamente como en todos los ámbitos hay cosas buenas, programas educativos de calidad y documentales, pero por mi ignorancia infantil pasaba de ellos completamente. Un buen ejemplo de un canal educativo y de documentales es National Geographic.

http://www.nationalgeographic.es/video/tv/explora-los-restos-de-la-gigantesca-supernova-casiopea

miércoles, 21 de febrero de 2018

Mi historia con la televisión 1

La verdad es que en mi infancia no tuve televisión, aunque influía bastante en mi vida cotidiana ya que todos mis compañeros de mi colegio veían la televisión y hablaban continuamente sobre programas infantiles y anuncios de juguetes. Esto hacía que mi deseo de tener uno de esos aparatos en casa aumentara cada momento que surgía el tema. Se reían de cosas que yo no entendía, adoptaban las personalidades de dibujos animados desconocidos para mí como Código Lyoko, Pokemon, Dragon Ball etc. Por lo tanto aprovechaba cualquier momento para estar pegado a la pantalla de cualquier casa ajena o bar.

Esto me llevaba a inventarme excusas mayormente estúpida para ir a casa de mis amigos solo para ver la televisión, lo que demuestra que estaba desarrollando una gran adicción por las imágenes de dibujos animados que se proyectaban en los programas infantiles. Por lo tanto busque mi distracción en los videojuegos, con los que me entretenía horas y horas, eso poco después cambió gracias a las altas restricciones impuestas por mis padres que significaba que solo me dejarían jugar media hora al día.

Antes de poseer una televisión solo veía películas en holandés (idioma materno) que me regalaban mis familiares como Pipi Calzaslargas, Buscando a Nemo, Los Increíbles etc. Muchas de estas películas ocuparon gran parte de mi tiempo de entretenimiento audiovisual.

A pesar de esta gran adicción a las imágenes en movimiento en las pantallas pasaba mucho tiempo fuera de casa y jugando con mis amigos.
La verdad me sorprende lo mucho que me gustaban esos dibujos, ya que cuando mis padres compraron una televisión, más o menos cuando tenía 9 años, los ignoraba completamente, pasaba horas viendo películas en alemán, que ni siquiera es un idioma que conocía ni entendía, por lo que estaba claro que lo único que me fascinaba era el hecho de ver la televisión. Poco después las restricciones sobre mi tiempo delante de la pantalla volvieron a ser inevitables y poco a poco fui siguiendo series o programas de poca duración después de volver del colegio.

En relación a los anuncios no sabría diferenciarlos mucho de los de la actualidad ya que les prestaba poca atención y la mayoría ni los entendía.




Análisis de un anuncio

Lectura denotativa Nos encontramos en un ambiente abierto y con varios animales representando lo robusto que es el coche. El objeto an...